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Hacer skyrunning en el Nevado de Toluca: turismo de aventura

Por: Gaby Casavantes

Fuente: Cortesía

Hacer skyrunning en el Nevado de Toluca: turismo de aventura

Foto: Gaby Casavantes

El skyrunning es subir más rápido, más alto, por pendientes mayores, en travesías más exigentes

¿Qué necesidad hay de levantarse en domingo a las 5am para estar en el Nevado de Toluca a las 7, a una temperatura de 5 grados, para subir durante seis horas, a buen paso, hasta el pico más alto del volcán, por pendientes casi verticales, en senderos de algunas rocas enormes, puntiagudas y resbalosas, y otras pequeñas, arenosas, móviles y desprendibles?

Kilómetros verticales

El montañismo y el atletismo han existido siempre, pero el skyrunning es otra cosa, es una combinación entre escalada y maratón, que aquí se hace más alto, más rápido, en un trayecto más sinuoso, con una mayor pendiente. El skyrunning es un reto de resistencia, en un clima y terreno severos.

Pero si ese ascenso y descenso por pendientes casi verticales es realmente agresivo, ¿por qué alguien ambicionaría subir una montaña corriendo lo más rápido posible?

Esta carrera de alta montaña vale la pena por muchas razones: sus espectaculares escenarios naturales, sentir cómo tus piernas y pulmones son literalmente utilizados para correr y ascender muchos kilómetros una travesía accidentada y exigente, desafiando el difícil y peligroso terreno de las fastuosas montañas.

Escenario de audaces

Este deporte extremo está de moda en Europa, es cada vez más popular en todo el mundo, y va en rápido crecimiento en los volcanes de México. La actividad es organizada con un paseo al Nevado de Toluca por Deporte6am, una empresa de turismo de aventura que también crea grupos de rappel, trekking, montañismo y bici de montaña, entre otras.

En las faldas del volcán el clima es frío y en la cumbre es polar de alta montaña, por eso necesitas protegerte del frío, nieve o granizo con ropa que te mantenga caliente en temperaturas bajo cero y que te puedas ir quitando en capas, así como ropa térmica, doble calcetín, gorro de lana, guantes, chamarra gruesa y pantalón de lona. También necesitas llevar botines de trekking, lentes de sol, bloqueador en cara y manos, y un backpack pequeño.

Mucha, mucha subida

Tanto en el ascenso como en el descenso se necesita extrema precaución, ya que en algunas partes la altura y la estrechez del camino lo vuelven sumamente peligroso. Los guías te proporcionan casco, poles o bastones, arnés y cuerda para protegerte de una posible caída, y te enseñan técnicas como subir anclando la punta del pie y bajar frenando con el talón.

Ellos también te dan un lunch con suficientes carbohidratos y bebidas para poder ascender con fuerza, energía y bienestar, y prevenir el mal de montaña o mal de altura, que consiste en la falta de oxígeno en el organismo por la altura, es más frecuente en quienes viven a menos de 900 metros de altitud y no interviene si estás en buena forma física o no. Sus síntomas son el mareo, dolor de cabeza, náusea, vómito, agotamiento, somnolencia o sensación de ahogo, para lo cual se necesita de inmediato detenerse y bajar.

Abrupto y salvaje

Quien dijo que es más fácil bajar que subir estaba muy equivocado. Para el descenso en el Nevado hay que deslizarse por una ladera sumamente inclinada hacia el fondo del cráter. Es un camino de terracería con rocas ásperas y muy resbaladizas, y al descender no puedes evitar derrumbes con tus propios pies, resbalones y caídas.

No te preocupes demasiado, no pasa de varios sentones sobre las rocas, dedos lastimados, raspones en antebrazos y moretones en pantorrillas. Al terminar acabas como todo un polvorón, por eso es necesario llevar una bufanda tubular o bandana que te cubra para no respirar tierra.

¿Más arriba? ¡Sí, hasta la cima!

Para hacer la ruta no necesitas una excelente condición física, pero sí es muy útil ejercitarte con cierta frecuencia porque trabajarás cierto nivel de suficiencia pulmonar y tu frecuencia cardiaca se elevará en las subidas y terrenos más exigentes.

Llegar a la cima del Nevado a casi 4,700 metros de altitud no es fácil, es agotador, es todo un reto, una verdadera prueba de tolerancia. Hay momentos en que pensarás que es lo más difícil que has hecho en tu vida.

Además debes seguir con cuidado las instrucciones de los guías, porque hay accidentes y personas que se pierden por no conocer la ruta, o por no lograr ver nada por la niebla, lluvia u obscuridad al atardecer.

Enfrenta tus miedos y aprende

Ascender hasta la cima te impone vencer los miedos a las alturas, a las bajas temperaturas, a las caídas, al dolor, al esfuerzo. Te muestra un enorme logro, te deja un gran aprendizaje.

Descender hacia el cráter del volcán te hace darte cuenta de que eres capaz de obtener cualquier logro que te propongas. Regresas reflexiva, segura de que esa tenacidad puedes trasladarla también al resto de tu vida.

Te das cuenta de que la montaña es un gran espacio para jugar, divertirte, establecerte grandes retos, y crecer física y mentalmente. Llegas con el ánimo hasta arriba, y también con un cansancio enorme, de ésos que se disfrutan.

La belleza del Nevado

Muchos dicen que ningún pico en México tiene una vista panorámica tan espectacular como el Nevado de Toluca. Con el cielo despejado, desde la cima aprecias sus hermosas áreas naturales de bosques de coníferas, arbustos, pastos y musgos, además de los volcanes Iztaccihuatl y Popocatépetl.

El Nevado es un volcán extinto de 4,680 metros sobre el nivel del mar, cuyo cráter está ocupado por dos lagos separados por un monte de lava y conectados por la filtración del agua. Muchas personas entrenan atletismo alrededor del cráter, siguiendo una ruta de 14 kilómetros, excelente para fortalecer piernas, pulmones, mente y corazón.

Más información en www.deporte6am.com

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