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Pie de atleta

Fuente Televisa 2015-04-30

Es el cáncer que comienza en el cuello uterino, la parte inferior del útero (matriz) que desemboca

El pie de atleta, también conocido como Epidermofitosis interdigitoplantar, Tiña Podal o Tinea Pedis, es una de las enfermedades infecciosas micóticas es decir, ocasionadas por hongos más frecuente.

 

Es muy contagiosa, suele ser crónica y afecta principalmente los principales pliegues de los pies, entre los dedos y la planta y casi siempre es ocasionada por hongos antropofílicos, como la Tiña Rubrum, la Tiña Mentagrophytes y Epidermofitos Floccosum que pueden actuar de forma combinada, concurrente y consecutiva.

 

Hay varios tipos de pie de atleta:

 

- La Tinea Pedis se manifiesta entre los pliegues del piel y es seca y suele manifestarse de forma más intensa en primavera y verano, llegando a ocasionar mucho problema al andar o realizar cualquier deporte.

 

- La Tinea Pedis Intertriginosa, afecta las comisuras interdigitales y pliegues de flexión, tiene aspecto blancuzco y mal olor y produce fisuras muy dolorosas, con mucha picazón que se pueden extender en la zona de la planta y dorso del pie.

 

- La Tinea Pedis Seca y Queratósica se presenta en los arcos plantares y bordes del pie en donde se forman extensas placas con pequeñas vesículas y escamas que producen mucha comezón y ardor. Si la infección se debe a la Tiña Rubrum, la zona afectada se endurece y se forman fisuras muy dolorosas y alteraciones en las uñas.

 

- La Tinea Pedis Dishidrosiforme afecta la planta del pie y las superficies laterales de los dedos. Se caracteriza por presentar placas rojas, quemantes y que producen mucha comezón, también aparecen ampollas con líquido claro y purulento que al romperse presentan heridas húmedas con descamación. Pueden ser tan dolorosas que la persona no pueda caminar adecuadamente.

El contagio casi siempre se produce de forma indirecta, principalmente por medio del suelo húmedo en regaderas y albercas públicas, por el uso compartido de toallas o de calcetines y/o calzado de otras personas.

Existen muchos tratamientos para el pie de atleta, sin embargo uno de los problemas que se presentan es la falta de apego al tratamiento, que por lo general es muy largo. La falla en el tratamiento es algo común entre quienes padecen de manera regular este problema. La inconveniencia de su aplicación, la duración de los tratamientos, los polvos y en general la falta de entendimiento de la naturaleza del pie de atleta, lleva de manera frecuente a los afectados a abandonar el tratamiento o simplemente, a no tratarse.

 

Además, el riesgo de la re-infección es frecuente. Si consideramos que la mayoría de los pacientes sólo aplican el tratamiento en la zona afectada, es sencillo darse cuenta la facilidad con que puede transmitirse la enfermedad. Es de saber que el pie de atleta por lo general se presenta en ambos pies.

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