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Falta de ejercicio, responsable principal de la obesidad

Por: Luz Carmen Meraz

Fuente: Sitio Oficial

Falta de ejercicio, responsable principal de la obesidad

Foto: Thinkstock/GettyImages

El mensaje para jóvenes y adultos es que empiecen a moverse porque la obesidad y el sobrepeso está más relacionado con la falta de ejercicio que con el consumo calórico o la dieta

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Investigaciones, Salud Pública

Sé activo a tu manera , haz ejercicio, participa en juegos deportivos, sal a caminar, limpia la casa, ¡muévete! Son las recomendaciones que dan los especialistas tras un estudio realizado por la Universidad de Standford y publicado en The American Journal of Medicine en el que se comprueba, una vez más, que la falta de ejercicio y sedentarismo son los principales responsables de la obesidad y el sobrepeso en el mundo, más que una dieta o la ingesta de calorías.

Los expertos sugieren dedicar al menos una hora diaria a la actividad física, eso haría la diferencia incluso en personas que tienen el gen que los predispone a la obesidad. Sin embargo, no es suficiente con decirle a la población que haga ejercicio: empresas, gobiernos, y comunidades deben fomentar estilos de vida más saludables.

Por años se consideró el hábito del consumo de calorías como la causa principal de la obesidad. Se creía que la clave para bajar de peso era comer menos. No obstante, las investigaciones realizadas por este grupo de especialistas determinaron que una persona que hace ejercicio puede comer la misma cantidad de calorías sin complicaciones.

¿Cómo se realizó el estudio?

Los médicos que participaron en el estudio llegaron a estas conclusiones luego de 20 años de observación de datos proporcionados por el US National Health and Nutrition Examination Survey (NHANES). La institución estadounidense realizó encuestas en su país entre 1988 y 2010 con una muestra de más de 90 mil personas.

Tras analizar la información determinaron que el ejercicio ideal equivalía a más de 150 inutos por semana o 75 en caso de ser vigoroso. Las encuestas mostraron una relación clara entre los índices de obesidad con la falta de ejercicio, principalmente en las mujeres.

Uri Ladabaum, profesor de medicina de la Universidad de Stanford y líder del estudio, aseguró que más de la mitad de las mujeres en  Estados Unidos, (51.7%) reportaron no hacer ninguna actividad física en 2010, proporción infinitamente mayor que en 1994 cuando solo el 19.1% de las estadounidenses reportaron no hacer algún deporte.

En el caso de los hombres también se registró un incremento en el sedentarismo de 11 a 43% rn el mismo lapso, por lo que no es casual que la tasa de obesidad registrara un aumento del 25 al 35% en mujeres y de 20 a 35 por ciento en hombres.

Aumentó también la grasa abdominal

El equipo de la Universidad de Stanford también analizó los cambios en la obesidad abdominal, que se considera un factor de riesgo de muerte, incluso entre las personas con un IMC normal. Es decir, un cuerpo en  "forma de manzana" se considera más riesgoso que un cuerpo en "forma de pera" de la misma altura y peso.

Una persona se considera con obesidad abdominal, si su circunferencia de la cintura es de 88 cm (34,65 pulgadas) o más de una mujer, y 102 cm (40,15 pulgadas) o más por un hombre.

Los investigadores encontraron que el tamaño medio de la cintura aumentó en un 0,37% anual para las mujeres y 0,27% para los hombres. Es decir, la obesidad abdominal ha aumentado tanto de peso normal y las mujeres con sobrepeso, mientras que para los hombres sólo aumentó en los hombres con sobrepeso.

El profesor Ladabaum recalca que estos cambios se han producido en ausencia de cambios significativos en el consumo de calorías, lo que refuerza la teoría de que el aumento de personas con obesidad se debe a la disminución de la actividad física. Riesgo grave para la salud

La obesidad representa un problema mucho más grave que solo el estético o la apariencia física, es un vínculo para contraer enfermedades crónico degenerativas como la diabetes, hipertensión, padecimientos cardiovasculares y cáncer. Se debe crear conciencia en programas de alimentación sana, pero sobre todo, en cambios de hábitos y estilos sedentarios a activos con ejercicio.

En lo que respecta a México, además del sedentarismo, es importante destacar el consumo desmedido de bebidas azucaradas. En los últimos 14 años, el consumo de refrescos aumentó en 60% y el de frutas y verduras cayó en 30%.

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