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¿Deportista? Mucho cuidado con el sol invernal

Por: Luz Carmen Meraz

Fuente: esmas.com

¿Deportista? Mucho cuidado con el sol invernal

Foto: Thinkstock/GettyImages

Aunque esté nublado, haga frío o sientas que no salió el sol, el astro rey siempre está ahí y puede ocasionarte daños a la salud

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Como no se siente, muchos creen que el sol de invierno no hace daño pero afecta de la misma manera, lo peor es que nos confiamos y no usamos protección, por lo que los efectos suelen ser más peligrosos en esta temporada.

Si estás acostumbrado a hacer ejercicio al aire libre, trabajas en ambientes exteriores o simplemente sales a dar paseos en algún parque con frecuencia, será mejor que te protejas de los rayos ultravioleta.

Deportistas, no toman precauciones

De acuerdo con un estudio llevado a cabo en la Universidad Estatal de San Diego (SDSU, por sus siglas en inglés), los deportistas no siempre saben juzgar el riesgo solar al que se exponen ni toman precauciones de ropa y protección solar adecuados. La mayoría desconoce que las condiciones meteorológicas y la hora del día causan variaciones considerables en los niveles de radiaciones ultravioleta durante el invierno.

Quienes hacen deporte al aire libre están en un mayor riesgo de lesiones y de cáncer de piel a causa del sol de lo que suponen. "Por ello es recomendable que utilicen protección UV todos los días del año, sobre todo si sus actividades al aire libre son con mayor altitud", destacó la dermatóloga Doris Day, del Hospital de Lenox Hill en Nueva York.

También en días nublados

La protección solar no solo se debe utilizar cuando exista sol directo, niños y adultos necesitan usar cremas contra rayos UV también en días nublados porque la radiación sigue siendo elevada.

Se debe considerar lo siguiente:

+ En días nublados las condiciones del clima pueden cambiar rápidamente.

+ La radiación solar no depende de la temperatura del ambiente, puede hacer frío y afectar de todas maneras.

+ Se debe tener en cuenta la estación del año y la hora del día al juzgar la radiación UV.

+ Evita hacer deporte en horas centrales del día, cuando el sol está en cenit.

+ Es falsa la creencia de que las nubes no impiden el paso de las radiaciones ultravioleta.

+ A mayor altura, hay menor protección atmosférica, por lo que la cantidad de radiación ultravioleta aumenta.

+ Siempre busca ejercitarte bajo la sombra. Si eres espectador, también trata de refugiarte.

+ Los deportes de nieve o agua aumentan de forma sustancial la cantidad de rayos ultravioleta que se reciben.

+ Utiliza bloqueador con elevado factor de protección, de preferencia SPF 50+

+ Si eres mujer y usas maquillaje, busca uno con protección UV, mínimo de 15.

+ Aplica la crema protectora varias veces al día. Si sabes que tendrás una exposición elevada al sol, utilízala 30 minutos antes y renueva cada dos horas.

+ Asegúrate de que tu bloqueador te proteja contra la radiación ultravioleta B, radiación ultravioleta A y radiación infrarroja.

+ Echa mano de gorras, lentes oscuros con filtro UVA Y UVB, así como sombreros

+ No olvides protector para labios, es importante mantenerlos hidratados.

+ Complementa con fotoprotectores orales y alimentos ricos en antioxidantes, sobre todo aquellos que son ricos en vitamina C, vitamina E y betacaroteno. Uva, cítricos y verduras como brócoli y jitomate son muy recomendables.

Tipos de radiación, iguales de peligrosas

No importa si es radiación directa o indirecta (reflejada por la nieve, agua, arena mojada de la playa o césped húmedo), es muy importante proteger nuestra piel. De acuerdo a la forma como recibimos los rayos solares, se distinguen dos tipos de radiación principalmente:

Directa: Pega de forma directa, se caracteriza por proyectar una sombra definida de los objetos que la interceptan.

Difusa: Atraviesa la atmósfera y reflejada por las nubes o absorbida por las mismas. Va en todas direcciones como consecuencia de las reflexiones, no solo de las nubes sino de las partículas de polvo atmosférico, montañas, árboles, edificios o el propio suelo. No produce sombra de los objetos interpuestos.

En conclusión

Los daños solares envejecen la piel y pueden dañar el ADN de las células, así como contribuir al desarrollo de cáncer. La radiación ultravioleta que nos llega es cada vez más intensa debido a la reducción de la capa de ozono y el cambio climático.  No bajes la guardia y protégete.

¿Acostumbras usar protección solar?

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