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Anorexia: logró sobrevivir con sólo 10 calorías al día

Por: Redacción

Fuente: The Grosby Group

Anorexia: logró sobrevivir con sólo 10 calorías al día

Foto: Thinkstock/GettyImages

Esta joven de 24 años, tuvo una recuperación extraordinaria de su anorexia en la que sólo consumía 10 calorías al día.

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Una joven de Cambridge que vivía de sólo 10 calorías al día ha tenido una notable recuperación.

Beth Hall, de 24 años, llegó a pesar tan sólo 31.3 kg de peso, después de luchar contra la anorexia desde sus años de adolescencia.

El inicio de su anorexia

Beth trabajaba en una tienda de chocolates cuando todo comenzó. Estaba atormentada por crueles bullies en la escuela, por lo que comenzó un régimen de dieta estricta a la edad de 16 años; la dieta se basaba solamente en el consumo de té negro y café. Decidida a bajar de peso, Beth a menudo pasaba un hasta tres días sin comer una sola cosa.

Tratamiento de su anorexia y resultados

Después de años de agitación, Beth fue finalmente admitida en una clínica de trastornos de la alimentación. Después de realizar una recuperación completa, ahora tiene una talla saludable de 8 y estudia diseño gráfico en la universidad.

Beth dijo: "Estoy tan aliviada de que he logrado mantener un peso saludable después de luchar contra la anorexia. No importaba [cuántos kg] había perdido, yo siempre me veía como un cerdo gordo cuando me miraba en el espejo. Tiraba mi almuerzo en la escuela y cuando mi madre fue diagnosticada con cáncer de piel en el 2008 tuve la oportunidad de disfrazar mis hábitos alimenticios mientras ella estaba en tratamiento en el hospital. Yo pasaba hasta tres días sin comer una sola cosa, pero me mantenía firme en que no había nada de malo en mí. Viví de café y té negro, que son alrededor de 10 calorías por día, dejaba mi cuerpo tan hambriento y tan mal que ni siquiera podía pensar con claridad."

Beth se vio obligada a abandonar la universidad en el 2009 después de su trastorno alimenticio para tomar el control de su vida. No podía concentrarse en nada pero la comida, su enfermedad,  estaba completamente fuera de control y se estaba poniendo más y más delgada cada día.

Beth desarrolló una infección en los riñones y los médicos le advirtieron que estaba arriesgando su vida por no alimentar a su cuerpo. Por ello ingresó a la clínica de trastornos de alimentación. "Odiaba tener que subir de peso y comer las comidas que me habían dado, pero yo sabía que tenía que estar allí."

"Ahora estoy estudiando diseño gráfico en la Universidad Anglia Ruskin en Cambridge. Sufrí una recaída cuando empecé a ponerme enferma, pero las sesiones de terapia me dieron las habilidades de afrontamiento que necesitaba para conseguir que mis hábitos alimenticios de nuevo estuvieran bajo control."

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