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No hay novia sin vestido

Por: Redacción

Fuente: Agencias

No hay novia sin vestido

Foto: EFE

Las tendencias de moda nupcial llegan en aire vintage de principios de siglo XX

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Pareja, Novias, Tendencias de Moda

No hay boda sin novio, ni novia sin vestido. Las tendencias de la moda nupcial llegan envueltas en aire "vintage".

Esta temporada los diseñadores se inspiran en prendas vintage, sobre todo de principios de siglo XX para crear vestidos de novia cargados de romanticismo y sofisticación. Algunos de ellos, incluso recuperan el decimonónico polisón para resaltar la cola del vestido y dar volumen a la silueta femenina.

Se imponen los juegos de volúmenes, las aplicaciones de cristal y los escotes asimétricos en los diseños más atrevidos, mientras que los cortes recatados, el talle bajo y los bordados artesanales se reservan para los modelos inspirados en los años 20. Los casquetes decorados con plumas, los tocados florales y las tiaras de brillantes sustituyen al clásico velo.

"Sin perder de vistas las tendencias más actuales, sobre líneas muy femeninas me gusta plasmar en los vestidos de  novia el aspecto romántico y etéreo que reinaron a principios de siglo XX", explica el diseñador Jorge Vázquez, a quien le encanta adornar sus diseños con joyas antiguas.

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Espaldas descubiertas y transparencias

La diseñadora Isabel Zapardiez apuesta por vestidos nupciales en el que las espaldas descubiertas y las transparencias dibujaban siluetas impecables. En su colección conviven las los vestidos de elaborados con gasas y muselinas con otros más pesados trabajados con mikado, pero todos llevan incorporados piezas y complementos vintage, que les envuelve en un romanticismo con notas nostálgicas.

Por su parte, Pol Nuñez impregna su colección de un aire muy español a través de encajes, volantes y mantillas. Tampoco pasan desapercibidos los pequeños volantes y las superposiciones de tul con flores bordadas. "Soy fiel al clasicismo, pero reconozco que me gusta introducir apuntes vintage con cristales y plumas, para que la mujer brille aún más el día de su boda", dice.

Paula de Vas trabaja vestidos versátiles y desmontables. Así la parte superior de modelo se transforma en una vaporosa blusa y la parte inferior en una falda en seda natural reutilizable en alguna ocasión especial. "Me encantan los modelos con faldas de amplios volúmenes en seda natural, organza y tul, que ilumino con encajes franceses. Deseo que la novia amortice el vestido, es una gran inversión", asegura.

El vestido no tiene que ser blanco

En el vestido de novia, el blanco es el color por excelencia, aunque ahora son frecuentes las notas de color que llegan de la mano de bordados, cintas de raso o terciopelo y pedrería. Colores que dominan todo el patrón en los diseños más atrevidos y vanguardistas.

En la última feria Madrid Novias junto a la tradicional gama blanca se vieron modelos en tonos grises, naranjas y rosa empolvado con detalles de plata y de oro. Pero eso no es todo, la tradicional casa Navascues también diseña vestidos nupciales el negro, color que cada día se desea  más.

En cuanto a los escotes, el modelo palabra de honor es uno de los que más gusta. Precisamente, en la última colección de la diseñadora Rosa Clará está muy presente en esbeltas líneas tallo con destacados bordados en la cintura y en el pecho. "Gusta mucho porque resulta femenino y favorecedor", explica Clará.

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Nada de disfraces

"La novia debe vestir tal y como es. Es un gran error intentar disfrazarse ese día", afirma Hannibal Laguna, quien en su última colección, You, también está presente el escote palabra de honor. Diseños en los que destacan bordados translúcidos silueteados con delicados cordones y rasos con efecto de relieve.

Vestidos depurados con cortes geométricos y poca cola es la propuesta del diseñador Modesto Lomba, quien utiliza las sedas y las gasas para los diseños más vaporosos, mientras que los mikados para los patrones más estructurados y armados, que se concentran en dibujar la silueta de la mujer.

A la hora de elegir el vestido de novia, no debe pasar por alto la lencería. "Estos conjuntos nupciales se conciben tanto para embellecer como para jugar", explica Monste Pages, directora creativa de la firma Emperatriz, que esta temporada propone refinadísimos ligueros y corsés con claras reminiscencias a la utilizada en la década de los cincuenta.

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