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Los beneficios de un parto en casa

Por: Gabriela Lara Corsalini

Fuente: Redacción

Los beneficios de un parto en casa

Foto: Thinkstock/GettyImages

¿Pensando en el camino menos convencional para el parto? ¡Puede ser el adecuado!

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Y por parto en casa no nos referimos a que el bebé llegue más rápido de lo esperado y no te quede de otra. Nos referimos al parto planeado, con la asistencia de una partera y de los miembros de tu familia.

Si lo estás considerando nosotros te podemos ayudar a tomar una decisión con nuestra lista de pros y contras del parto en casa.

Pero antes de empezar con la lista ¿cómo funciona un parto en casa? Como su nombre lo indica, el parto en casa implica que tu hijo nazca en tu casa, en lugar de en un hospital o clínica, con la asistencia de una partera o médico (para asegurarte que la salud de tu bebé y la tuya no estén en riesgo en ningún momento).

¿Por qué elegir un parto en casa?

Un parto en casa puede ser mucho más relajante, tanto para la mamá como para el recién nacido. Te permite estar en tu propio ambiente y hacer el trabajo de parto de la manera en que te sientas más cómoda (puedes bañarte, comer, tomar agua y caminar en tu propio espacio).

Otra razón por la que las mamás eligen un parto en casa es porque tienen una idea muy clara de cómo quieren que sea su parto. Esto puede incluir posiciones específicas, un parto en agua, amamantar a tu bebé desde el primer momento, etc.

Un parto en casa también te puede facilitar seguir adelante con tu decisión de no tener anestesia de ningún tipo durante el proceso. Aunque hayas tomado la decisión con anterioridad, estar en un hospital sintiendo fuertes contracciones puede resultar en que pidas una epidural o bloqueo al que tienes acceso fácilmente.

Tu bebé jamás estará en otras manos que no sean las tuyas, por lo que te encargarás desde el primer momento de alimentarlo, cambiarlo y vestirlo como quieras.

Esta decisión puede ser benéfica también para otros miembros de la familia, como hijos mayores o personas cercanas que quieres que compartan la experiencia contigo (es probable que en un hospital solo dejen entrar a un acompañante a la sala de labor).

Y claro, es mucho menos costoso.

¿Qué riesgos existen?

Lo primero que tienes que saber es que, aunque hayas elegido un parto en casa, puede ser que ocurra alguna circunstancia que haga que te tengan que trasladar a un hospital, por lo que necesitas estar preparada mentalmente para esa situación. Tu partera o médico seguramente te recomendarán la transferencia al hospital en los siguientes casos:

El trabajo de parto no está progresando (no estás dilantado en el tiempo o en la forma adecuados).

El fluido amniótico presenta meconio (materia fecal): esto puede ser más probable si tienes más de 40 semanas de embarazo.

La placenta comienza a desprenderse de la pared del útero antes del parto (placenta previa).

El cordón umbilical sale de la vagina antes que el bebé (prolapso del cordón umbilical).

Presentas sangrado vaginal.

No logras expulsar la placenta total o parcialmente.

Tu bebé muestra señales de sufrimiento fetal (por ejemplo, con una alteración en el ritmo cardiaco).

Es importante que sepas que los partos en casa están asociados con hasta el triple de muertes del recién nacido que en un hospital, por lo que te recomendamos que consultes a tu médico durante tu embarazo antes de tomar una decisión.

¿Cuándo no es recomendable tener un parto en casa?

Tu médico debe darte permiso (por decirlo de alguna forma) para que tengas un parto en casa. Si presentas alguna complicación durante el embarazo es poco probable que tu médico te de ese permiso, y seguramente tendrá razón para no hacerlo.

Adicionalmente, estas son algunas de las razones por las que tu médico podría recomendarte un parto en un hospital o clínica en lugar de en casa:

Si tienes algún problema médico crónico que pudiera afectar tu vida o la de tu bebé (por ejemplo, hipertensión crónica, diabetes o epilepsia).

Si anteriormente tuviste una cesarea ya que corres el riesgo de que se abra la herida anterior.

Si tienes complicaciones durante el embarazo como diabetes gestacional o preeclampsia.

Si tu bebé está volteado o en una posición poco favorable para un parto normal.

Si estás embarazada de más de un bebé.

Si tienes menos de 37 ó más de 41 semanas de embarazo.

La decisión que tomes debe ser una decisión informada. Pregunta a tu alrededor y platica con gente que haya tenido ambas experiencias.

¿Has tenido un parto en casa? Platícame tu experiencia en twitter @GabyLCorsalini

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