Publicidad

Alcohol durante el embarazo, pésima combinación

Por: Luz Carmen Meraz

Fuente: Agencias

Alcohol durante el embarazo, pésima combinación

Foto: Thinkstock/GettyImages

El síndrome del alcohol fetal es una bomba de tiempo y cada vez se presenta con mayor frecuencia

Temas Relacionados

enfermedades, embarazo, alcohol

Cuando una mujer embarazada consume alcohol pone en riesgo el desarrollo de su bebé, el cual puede presentar un síndrome conocido como alcoholismo fetal. Es más dañino durante el primer trimestre de la gestación y entre mayores sean las cantidades que se consumen, más son los problemas.

Alta incidencia

De acuerdo con el genetista del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco, José Elías García Ortiz,  el síndrome del alcohol fetal está presente en uno de cada 30 embarazos, por lo que se considera "una bomba de tiempo sobre todo por el incremento que en los últimos años registra la ingesta de bebidas embriagantes en la adolescencia".

El especialista titular en el Centro de Investigación Biomédica de Occidente (CIBO) añadió que la también llamada embriopatía por alcohol se desarrolla cuando la mujer ingiere bebidas embriagantes durante el embarazo sin importar la etapa en la que se encuentre:

"Bastan dos onzas diarias de alcohol, equivalentes a 60 mililitros, para que el efecto teratogénico de las enzimas derivadas de dicha sustancia, se manifiesten en retardo en el desarrollo y crecimiento intrauterino, pero también en retardo mental de leve a severo. Claro que si es en las primeras semanas, esto es en la fase embrionaria, las repercusiones serán más severas ", dijo.

Grandes daños

Indicó que las manifestaciones, que además incluyen una cara pequeña con rasgos muy característicos, entre ellos, nariz y boca pequeñas, se captan desde el nacimiento e, incluso desde antes de que éste ocurra mediante estudios de ultrasonografía obstétrica, donde se aprecia claramente el retardo en el crecimiento fetal.

"Si una mujer consume mucho alcohol las manifestaciones clínicas serán más severas que en una con ingesta moderada", pero igual, el bebé presentará algún daño en mayor o menor grado, resaltó.

Destacó que otra característica de los bebés que nacen con este síndrome incluyen una hendidura palpebral, es decir, entre las cejas la cual, junto a un puente nasal deprimido y una micrognatia (mandíbula pequeña), les dan rasgos faciales muy particulares.

Asimismo, continuó, son bebés hipotónicos, es decir, con pobre tono muscular y durante la fase de lactancia suelen ser irritables para, al llegar a la etapa de pre escolares y escolares, desarrollar hiperactividad.

Señaló el incremento de embarazos en la adolescencia y que, al ser en un buen número de casos no planeados, "las chicas se dan cuenta de la gestación en promedio al mes, esto es, han transcurrido al menos cuatro semanas" y si durante ese lapso ingirieron alcohol, la probabilidad de tener hijos con dicho síndrome, es muy alta.

Más alcohol, mayores los males

Evitar la ingesta de alcohol y buscar consulta preconcepcional son recomendaciones para toda mujer en cuyos planes esté embarazarse y si bien existen diferentes grados de contenido de alcohol dependiendo de la bebida, lo que causa el daño es la concentración de éste.

Algunas complicaciones que se observan en el bebé pueden abarcar estructura cardiaca anormal, problemas de comportamiento, muerte del bebé, discapacidad intelectual, problemas en la estructura de la cabeza, ojos, nariz y boca. Así mismo, también es común un crecimiento deficiente antes de nacer, , retraso del crecimiento y mala coordinación después de nacer, entre otros.

"Una cerveza no será tan catastrófica como tomarse 20, o si es un shot de tequila, obviamente ahí los mililitros absolutos de alcohol van subiendo" y con ellos el riesgo a que el bebé nazca con el síndrome alcohólico fetal, asociado también a cardiopatías, concluyó.

Comentarios

IR ARRIBA