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Recomiendan visitar al ortodoncista a partir de los siete años de edad

Por: Redacción

Fuente: Cortesía

Recomiendan visitar al ortodoncista a partir de los siete años de edad

Foto: Thinkstock/GettyImages

La Asociación Americana de Ortodoncia y expertos de Clínica Mayo recomiendan que a partir de los siete años, todos los niños deben visitar y someterse a un examen con el ortodoncista

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Prevención de enfermedades

A pesar de que muchas personas asocian los frenos dentales con la adolescencia, no es prematuro llevar a un niño de 9 años a que un ortodoncista le evalúe los dientes.Ello, a fin de detectar a tiempo cualquier problema, pues existen varias alteraciones que pueden afectar los dientes y las mandíbulas durante la infancia.

7 años: la edad ideal para la primer visita al consultorio dental

La Asociación Americana de Ortodoncia recomienda que todos los niños se sometan al primer examen de ortodoncia hacia los 7 años de edad. Dicho examen es necesario porque permite obtener valores basales de los dientes y mandíbulas del niño, así como detectar cualquier problema en sus primeras etapas.

De acuerdo con el Dr. John Volz, de Ortodoncia de Mayo Clinic, el propósito de la ortodoncia es prevenir, diagnosticar y tratar cualquier irregularidad dental o facial. El término técnico para esos problemas es "maloclusión", que significa "mala mordida".

Alrededor de los 7 años, la mayoría de los niños ya tiene varios dientes permanentes en la mandíbula superior e inferior. Una vez que los dientes permanentes empiezan a salir, el ortodoncista puede evaluar el desarrollo de la mordida en el niño, si están alineados y ver si hay áreas de las cuales preocuparse.

Problemas dentales durante la infancia

Existen varias alteraciones que pueden afectar los dientes y mandíbulas durante los años de la infancia. La primera evaluación permite al ortodoncista observar si la erupción dentaria está fuera de lugar, si faltan o sobran dientes, e identificar si hay alguna pérdida prematura de los dientes de leche o retraso en la erupción de los permanentes.

El examen de ortodoncia también permite revisar si los dientes son de tamaño normal y en caso de no serlo, evaluar si aquello amerita atención. De manera particular, se observa que cuando los dientes superiores son demasiado prominentes, pueden ser problemáticos porque plantean mayor riesgo de sufrir daños ante la caída del niño.  

Otros problemas son de apiñamiento dental o poco espacio entre los dientes, que puede aparecer a medida que salen los dientes permanentes. Además, el examen puede poner en evidencia la mala alineación de las mandíbulas, como resultado de una alteración en el crecimiento de una de ellas o ambas, y ofrecer la oportunidad de hablar sobre ciertos hábitos orales, tales como chupar un dedo, el pulgar o apretar los dientes.

Problemas del habla podrían ser consecuencia dental

El Dr. John Volz comenta que en algunos niños, los problemas del habla empiezan a desarrollarse a consecuencia de ciertas dificultades dentales o mandibulares, incluso a temprana edad. Por ello, es importante identificar y tratar dichos problemas lo más pronto posible, antes de que se vuelvan más graves.

De manera general, el tratamiento de ortodoncia en los niños pequeños no es tan completo como suele ser en adolescentes o en adultos, debido a que sólo se concentra en controlar los problemas específicos ya identificados.

En la mayoría de casos, el tratamiento de ortodoncia en los niños pequeños no elimina la necesidad de más ortodoncia después. No obstante, identificar las dificultades durante ese período de la vida y simultáneamente ofrecer un seguimiento adecuado puede reducir la gravedad de los problemas de los dientes y mandíbulas. En algunos niños, eso significa la necesidad de tratamientos menos intensos a medida que crecen y cuando llega el momento de recibir más atención de ortodoncia.

Si bien, en algunos niños la evaluación de ortodoncia realizada a temprana edad, antes de los 7 años, no expone ningún problema digno de tratamiento y tampoco deja de ser valiosa porque ofrece al dentista y a los padres información sobre la salud y desarrollo tanto de los dientes como de las mandíbulas del niño.

Por otro lado, la evaluación también ayuda a decidir con cuánta frecuencia necesita el niño el seguimiento, con el fin de determinar la necesidad de ortodoncia según hace la transición hacia la dentición permanente.

Adiós a los mitos

Algunos mitos que suelen acompañar la visita al ortodoncista y que debemos evitar:

  • La visita al ortododincista es solo para adolescentes: como ya vimos el primer examen profundo debe ser a los 7 años, momento en que los niños ya son concientes de su utilidad y colaboran con el especialista.
  • Se debe acudir al dentista solo cuando hay dolor o molestia en los dientes: la prevención ayuda a detectar malos hábitos o problemas dentales.
  • Se debe aplicar ortodoncia cuando han salido todos los dientes: la ortodoncia removible es el tratamiento estándar para la corrección de los movimientos dentales limitados, que utiliza el crecimiento natural del maxilar para guiar los dientes y las estructuras óseas a la posición correcta.
  • Los tratamientos estéticos de ortodoncia no existen para los niños: uno de los principales inconvenientes de la ortodoncia es que el niño sienta vergüenza o afecte a su autoestima, principalmente cuando está en la escuela. El pequeño puede elegir brackets de colores para hacerlo más divertido.
  • Después de la ortodoncia no se requiere cuidado, los dientes  quedan bien para siempre: un tratamiento de ortodoncia suele durar dieciocho meses. Sin embargo, el año siguiente los dientes están más blancos de lo normal y tienden a moverse. Por eso se requiere un aparato de contención para evitar que se muevan. Además, se recomienda la visita periódica con es experto.

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