Publicidad

Ellos dicen: mi jefa me acosa

Por: Montserrat Arcos

Fuente: esmas.com

Ellos dicen: mi jefa me acosa

Foto: Thinkstock/GettyImages

¿Qué ocurre cuando alguien del género femenino abusa del poder con sus subordinados?

Temas Relacionados

relaciones de pareja, Ellos Dicen

Actualmente se habla mucho de las leyes que protegen a las mujeres contra el acoso laboral; es simple: una persona (sea hombre o mujer) no puede hacerte bromas o comentarios (aún sean piropos) que te hagan sentir incómoda, no puede mirarte lascivamente ni mucho menos obligarte a aceptar salidas si es que tú no quieres y la ley está de tu lado.

Sin embargo en una sociedad en la que está mal visto que un hombre rechace a una mujer, aún si ésta no le gusta, el acoso laboral por parte de las mujeres a sus subordinados no es un tema del que se hable mucho por parte de ellos debido al miedo a verse tachados como mentirosos, poco viriles e incluso homosexuales.

No obstante uno de ellos habló para nosotras y nos platica del otro lado de la moneda; qué ocurre cuando la acosadora es alguien del género femenino, quien abusando de su edad, jerarquía e incluso de su condición de mujer, tiene todas las de ganar para abusar de las personas que están a su cargo.

"A los 22 años trabajas de lo que sea para ganarte unos cuantos pesos y poder pagarte tus cervezas sin tener que estirar la mano para que tus papás te den dinero. Así fue como entré a trabajar a un hotel en la parte administrativa. Mi jefa, que tenía aproximadamente 44 años, era la gerente del hotel y era una mujer muy?enérgica, por llamarlo de alguna manera.

Al principio me trató muy mal: me cargaba la mano con pendientes que no eran míos y decía que yo todo lo hacía mal, sin embargo más adelante las cosas cambiaron a raíz de una junta de área que tuvimos. En la reunión ella dijo en público que yo era un excelente elemento y que estaba listo para tomar el control de cosas que requerían mayor responsabilidad. Obviamente me quedé con el ojo cuadrado, en mi cabeza ella se había vuelto loca; ¿por qué primero me hacía sentir como un inútil y luego me glorificaba frente a todos? Desde allí comencé a sospechar que algo quería y no era dinero.

Desde allí la relación entre los dos se relajó al grado de que un día me invitó a comer. No obstante sus coqueteos, cada vez más constantes, llegaron al grado de que una noche que iba saliendo me la topé y me dijo que si la acompañaba a cenar porque quería platicar ?del trabajo? conmigo. No sabía qué hacer. Por un lado ella no me encantaba pero tampoco era fea, por el otro, ¡era casada! Sin embargo era mi jefa y yo no quería perder mi trabajo, así que acepté.

¿Abuso de poder?

Fuimos a cenar efectivamente y allí ya se anduvo sin rodeos: "Lo sé, estoy casada pero tú me gustas y quisiera tener una aventura contigo". Sus palabras me dejaron helado. No voy a tratar de parecer inocente porque yo sabía que ella quería algo, ¡pero nunca me imaginé que me la lanzara tan directo!

Para tomar tiempo y decidir qué iba a hacer, le respondí que nos fuéramos despacio, que nos conociéramos y luego viéramos qué onda. Ella aceptó como si nada, desde allí sospeché que yo no era el primero con el que tuviera una aventura, y entonces fue cuando empezamos a mandarnos mensajes, salir a comer más seguido, quedarnos a solas?y bueno, a la semana terminamos en un hotel (que obviamente no era en el que trabajaba) haciendo el amor...o más bien teniendo sexo, porque ¿qué amor puedes sentir cuando estás con una persona por compromiso?

Ya sé que pocas (o ninguna) de ustedes me va a creer, pero yo no estaba de acuerdo con esa situación al principio. Ella era casada, yo tenía novia y un millón de razones más para no haber hecho lo que hice, pero es verdad que me sentí comprometido. Ustedes como mujeres quizá no lo entiendan porque hay un montón de leyes que las protegen del acoso laboral, pero más que leyes, la sociedad trata muy mal a quien se pasa de listo con ustedes; sin embargo, nosotros como hombres nos vemos mal rechazando a una mujer y peor aún denunciándola por acoso. Lo menos malo que te puede pasar es que te tachen de mentiroso y lo peor es que se burlen de ti y te digan que eres homosexual (no porque esté mal serlo, pero ya saben cómo son algunos tipos).

Entre hoteles, mensajes, mentiras y demás estuvimos dos meses hasta que un día ella cambió radicalmente conmigo. De pronto ni un solo mensaje, ni un coqueteo, nada. Le pregunté, más por curiosidad que porque me hubiera lastimado, qué era lo que le pasaba conmigo y me contó que su esposo le había encontrado los mensajes y que se quería divorciar, lo cual ella no aceptaba porque tenía hijos y no quería perderlos. Así fue como la relación se fue enfriando hasta volverse nuevamente laboral en su totalidad, lo cual francamente me dejó muy contento y aliviado

Tiempo después me salí de trabajar del lugar y no la volví a ver hasta tres años después que me la encontré en un restaurante que yo iba con mis amigos y ella con su esposo. Al parecer la perdonó y creo que yo también me perdoné a mí mismo".

¿Estás de acuerdo con que hay un estigma social en el cual está mal visto que un hombre rechace a una mujer?

Comentarios

IR ARRIBA